LA
ARGENTINA DE FIN DE SIGLO
No
cabe duda que podemos empezar a pensar nuestro país haciendo un
balance de fin de siglo, porque estamos en eso y porque las cosas
que nos pasan no son meras casualidades, no les ocurren a otros
ni son por culpa de otros, somos nosotros, el pueblo (que ahora
se lo desagrega y se le dice "la gente") los herederos del mítico
reclamo por saber "de qué se trata", los supuestos protagonistas
de todos los tiempos, hoy también somos a quienes nos pasa lo que
nos pasa y conmueve.-
Sin pretender, ni poder abordar todos y cada uno de los elementos
distintivos de estos tiempos, empezaremos por algunos.-
La pobreza, no como virtud moral o religiosa, sino como resultado
agraviante de una distribución económica injusta es, sin dudarlo,
una característica de este fin de siglo que nos atemoriza, nos roza
o directamente nos duele. Hemos dedicado varias páginas de El Borrador
a este tema, que no se soluciona con una moneda lastimera, ni con
un rechazo a esa realidad, que termina sacando de nuestra vista
a los pobres; tampoco pensando que es una cuestión de los políticos
y de los gobernantes, o de "los que tienen" …; porque creemos que
es un problema de todos, debemos empezar por tomar conciencia de
la dimensión del mismo y que cada uno es una parte del todo responsable.
Mientras nuestros brazos permanecen cruzados, mientras nos limitamos
a una moneda tranquilizadora o esperamos que otros solucionen este
problema que se nos viene encima… los pobres aumentan, nadie soluciona
nada y…así llegamos a este fin de siglo.-
La crisis o falta de fe en todo y en todos, aún en uno mismo, es
otra de nuestras compañeras de este tiempo. "Muchos, de luchar están
cansados, y no creen más en nada de lo bueno de este mundo…" cantaban
los Iracundos a fines de los 60…y aún está de moda porque aún hay
muchos que hoy tienen ese sentimiento, y seguramente cada día podemos
encontrar un motivo más para dejar de creer en algo o en alguien…y
si no es así ¿qué podemos decir de Chacho Alvarez…?, que se fue
y dejó sembrado en todo el mundo que el sistema político y de gobierno
de la Argentina no es confiable, que las esperanzas que muchos tuvieron
son más ilusorias que fundadas, que ni en él mismo se puede creer
mucho, porque fue parte de lo que hoy acusa y…si la única forma
honesta de vivir es trabajando, ¿de qué vive hoy este señor…?, ¿
lo mantiene su señora…?
Las viejas injusticias sociales de fines del siglo pasado, de comienzos
del presente, reviven hoy con injuriante multiplicidad. Parece mentira,
pero el trabajo "a destajo" sustituye al de relación de dependencia
y con un engañoso "profesionalismo" nos quieren quitar a los docentes
los pocos derechos conquistados…y a esto "se prestan" muchos: algunos
son funcionarios, otros son empleadores, otros son directivos, otros
se dicen pedagogos y hasta hay compañeros que se suman, ingenuos
o bienintencionados, pero responsables todos de este retroceso disfrazado
de progresismo.-
Los medios de comunicación y sus actores aparecen como casi los
únicos o exclusivos detentadores de la verdad, de lo virtuoso y
de lo justo.
Los grupos empresarios de prensa rechazan toda réplica, con la misma
soberbia del primer pecado, como si fuera un agravio. Los modelos
sociales incosistentes y sus “moralinas” son impuestos por esta
“patria mediática” en toda mente y en todo hogar que les permite
su ingreso, sin atenuantes ni apelación posible.
La impunidad, nacida del poder sin ética ni escrúpulos, aparece
como una necesaria compañía de los que solapadamente ejercen el
autoritarismo autocrático, que no mengua frente a la ley, ni la
justicia, ni la moral. No sería posible de otro modo que ante el
incumplimiento de la ley o de los derechos elementales, algunos
pretendan que nadie les reclame, que los reclamos se acallen o que
las deudas no existan, porque son Ellos, simple y sencillamente
son Ellos…! Lamentablemente muchas veces la autoridad, la que siguiendo
al P. Suárez decimos que viene de Dios, la autoridad prudente y
necesaria en toda sociedad, cae en la misma "volteada" , sin redención
posible.-
Hemos superado la esclavitud, los antibióticos nos defienden de
los virus, hemos desterrado la esterilidad de los vientres de nuestras
mujeres, estamos a pasos de conocer el origen del universo y clonar
un ser humano será posible en cualquier momento, pero los males
morales que aquí mencionamos serán "materias pendientes" para el
nuevo siglo, que deberemos construir con más solidaridad, más justicia,
más verdad, más humanismo!
Hasta pronto.-
Pedro Bayúgar
Secretario General SADOP Santa Fe
Seceretario Adjunto Consejo Directivo Nacional
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