Edición Digital de El Borrador -Marzo 2002 - Año 5 - N°29

Diálogo argentino
 
. Mesa de Concertación en Educación, Universidad, Ciencia y Tecnología
. Diálogo Educativo Provincial

El día sábado 23 de febrero el Ministerio de Educación de la Nación convocó a la Mesa de Educación -en el marco del Diálogo Argentino- que se realizó en el Colegio Jesús María de la Ciudad de Buenos Aires.

El SADOP participó en este ámbito, junto a otras organizaciones gremiales, representantes de diversos ámbitos relacionados al sector educativo, ministros de educación, entidades de empleadores de la educación privada, organismos internacionales, Sociedad Rural, Unión Industrial, Organizaciones No Gubernamentales, entre otras.

Los puntos esenciales de la convocatoria fueron la equidad en el sistema, la educabilidad (condiciones sociales del educando y las posibilidades concretas de educar en esas condiciones), transformación educativa y un compromiso expresado de no penalizar a los alumnos por las decisiones tomadas por los adultos.

El SADOP respondió con cuatro puntos que detallamos en «Propuesta del SADOP»: Financiamiento Educativo, Transformación Educativa, Convertir para salir de la Crisis y Calidad Integral de la Educación.

En líneas generales y más allá de la voluntad del diálogo y de alcanzar acuerdos básicos en esta Mesa, existen criterios de que en realidad el sistema educativo está bien, que los problemas surgen de la casualidad, que lo que pasa es que hay chicos con inconvenientes y entonces creamos una suerte de S.O.S. escuela, una especie de ambulancia que corre donde hay problemas pero que el sistema está bien.

Hasta que no asumamos que la trasnformación educativa debe ser profunda, pero además seria y creamos que estamos como estamos fruto de la casualidad, no vamos a poner el remedio donde se necesita, no vamos a llegar nunca a la calidad integral de la educación y ésta no será ese factor tan importante para salir de la crisis.

PROPUESTA DEL SADOP

FINANCIAMIENTO EDUCATIVO

Existe en la educación argentina un desfinanciamiento estructural proveniente del incumplimiento de las metas previstas por la Ley Federal de Educación, la gravísima situación por la que atraviesan las provincias y el atraso y en muchísimos casos el no pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente.

Esta falta de presupuesto para la educación afecta a todos los niveles del sistema: desde los pre-escolares hasta las universidades. En los últimos dos años no hubo un plan social y el gobierno nacional se desentendió de las urgencias en materia de infraestructura, material didáctico y ayuda alimentaria. La educación universitaria y los investigadores tampoco tienen el presupuesto necesario para enfrentar los desafíos de los cambios científico-tecnológicos. La transferencia de las escuelas a las provincias no fue acompañada por el presupuesto básico, razón por la cual si la Nación no gira la coparticipación a las provincias, el funcionamiento escolar se hace imposible.

Los trabajadores de la educación seguimos postergados ya que el “incentivo docente” que fue financiado, en primera instancia, por medio del polémico impuesto a los automotores, aviones y embarcaciones, a partir del año 1999 está garantizado por el presupuesto nacional a través de impuestos recesivos y no de tributos a los sectores de mayor capacidad contributiva, como lo prescribe la ley de educación.

Esto produce por un lado las demoras en la acreditación de fondos a las provincias, discriminación de nuevos cargos, docentes universitarios y docentes municipales y, en el sector privado, los empleadores no se hacen cargo del pago, a los docentes que el Estado no remite.

El desfinanciamiento educativo afecta sobre todo a las clases populares ya que las escuelas públicas, sobre todo en los barrios y las provincias pobres, no cuentan con los fondos imprescindibles para hacer frente a la problemática social que reciben y brindar la mejor educación para sus alumnos.
Desde la aprobación de la Ley Federal de Educación, al no cumplirse en sus indicaciones económicas, se dejaron de invertir 11.000 millones de pesos.

TRANSFORMACIÓN EDUCATIVA

La instrumentación de la transformación educativa ha generado un núcleo de problemas serios que es necesario atender en forma urgente:

Fragmentación del sistema educativo y Consejo Federal de Educación: existe una inocultable diferencia de niveles de aplicación de la nueva estructura del sistema en las jurisdicciones, lo que genera serios inconvenientes para las familias y para los estudiantes y una notable desigualdad en la distribución de conocimientos y destrezas. En este sentido sostenemos la necesidad de avanzar en criterios de descentralización y unidad federal de la educación, razón por la cual proponemos reforzar el rol del Consejo Federal de Educación como ámbito de estructuración de políticas educativas federales.

Capacitación docente y reafir-mación del rol docente frente a los procesos de crisis: los circuitos de capacitación fueron interrumpidos y en conjunto no lograron facilitar a los educadores nuevos perfiles de formación para enfrentar los desafíos de los cambios educativos y sociales. Es imprescindible estructurar una política de capacitación docente -gratuita y en servicio de acuerdo a lo prescripto por la Ley Federal- centrada en el desarrollo curricular y que permita la titulación docente articulada

con los institutos superiores de formación docente y las universidades. En esta línea, subrayar el rol docente como clave frente a situaciones límites como las que vivimos.

Vinculación educación y trabajo: la política educativa federal debe atender prioritariamente a promover espacios donde los actores de la educación, empresarios y el Estado logren articular consensos que favorezcan la formación para el trabajo desde la perspectiva del trabajo como dignificador de la persona humana. En esta línea, es importante redimensionar el funcionamiento del Consejo Nacional Educación - Trabajo (CoNET) y propiciar la instrumentación provincial y local de organismos similares. Estos deben constituir ámbitos donde las fuerzas de la producción y el trabajo en conjunto con los actores educativos promovamos un verdadero encuentro de la realidad social y la escuela en función del proyecto nacional y los proyectos regionales y locales.

Plan Social: la única forma de atender los problemas de educabilidad es instrumentar una política de compensaciones alimentarias y sociales que atiendan a los sectores excluidos con material escolar, prevención de la salud, apoyo pedagógico. Una política que genere una red articulando áreas ligadas a la educación (Salud, Desarrollo, Social, Deportes).

Este programa debe incluir el fortalecimiento institucional de las escuelas con mayores índices de pobreza y el apoyo socio-afectivo a las familias.

CONVENIR PARA SALIR DE LA CRISIS

Los docentes privados sostenemos que la NEGOCIACIÓN COLECTIVA es el instrumento adecuado para el mejoramiento de las condiciones salariales y laborales y para el afianzamiento de los objetivos estratégicos del sector educativo.

En efecto, representantes de los empleadores de la enseñanza privada y SADOP hemos suscrito en diciembre de 2001 el primer acuerdo colectivo del sector y aspiramos a profundizar este camino para la dignificación de todos los actores de la educación.

Sin embargo, aún no han dado respuestas las Universidades Privadas, a los fines de iniciar un camino que pueda normalizar la situación laboral en las mismas y, de este modo, jerarquizar su actividad académica.


CALIDAD INTEGRAL DE LA EDUCACIÓN

Los docentes reclamamos que la educación sea realmente prioridad estratégica para la Nación. Sin educación para todos no hay soberanía. La educación es la herramienta para la reafirmación de la identidad nacional y popular.

Por ello, para nosotros y para el movimiento obrero organizado, es prioritario que la educación reciba el trato de política de estado y no quede a expensas de intereses partidarios y sectoriales.

El pueblo tiene derecho a la educación con calidad integral -un nuevo concepto de calidad educativa que integre valores y equidad-; no es justo que los pobres y los hijos de los trabajadores tengan educación de segunda. Por ello sostenemos la premisa de promover los valores de nuestro ser nacional como base de una educación popular: la justicia, la solidaridad, la paz, la libertad, la organización, la identidad cultural argentina y latinoamericana.

La incorporación del concepto de calidad integral que proponemos como consenso (superadores del concepto tradicional de “calidad educativa” y de la visión de la “calidad total”) implica una mirada distinta del proceso de evaluación institucional, del contexto socio cultural, de la dimensión institucional organizativa de la escuela, y de lo pedagógico-didáctico.

La calidad integral de la educación es un enfoque sistémico para enfrentar la problemática de la equidad, la educabilidad y la gobernabilidad. La educación basada en los valores propone atender primero a los que menos tienen (solidaridad) y articular el sistema educativo nacional en base al proyecto de nación: recuperar su vigencia y afianzar su autonomía.

Esta educación con sentido, es educación integral de TODO EL HOMBRE Y DE TODOS LOS HOMBRES.

Diálogo Educativo Provincial

El Ministerio de Educación de la Provincia convocó al Diálogo Educativo Provincial con la consigna «La escuela es obra de todos».

La propuesta de la cartera educativa se centra en debatir la custión educativa sobre la base de cuatro ejes temáticos: la equidad, la calidad, las condiciones básicas para el aprendizaje y la organización institucional.

El SADOP participó de este Diálogo Educativo Provincial, que se realizó el 20 de marzo en el Colegio Inmaculada Concepción de la Ciudad de Santa Fe, con la coordinación de la Defensoría del Pueblo y de las Naciones Unidas a través de la UNESCO.

Las conclusiones serán publicadas en la próxima edición de El Borrador.



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