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La
crisis argentina es responsabilidad del FMI
Opinión
de Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía,
profesor de la Universidad de Columbia
(EE.UU), ex economista jefe del Banco Mundial.
Stilitz,
aseguró que la situación argentina actual
sería mucho más dramática si hubiera
seguido al pie de la letra las instrucciones del FMI.
En
una crisis económica, la reducción del
gasto sólo empeora las cosas: la recaudación
impositiva, el empleo y la confianza en la economía
también decaen. Sin embargo, el FMI pidió
recortes y la Argentina obedeció. No sorprende
que el recorte haya agravado la caída.
Un
análisis del presupuesto argentino demuestra
que el panorama de derroche del que se habló
en el exterior en injusto. Los números oficiales
revelan un déficit inferior al 3% del PBI. Cabe
recordar que, en 1992, cuando Estados Unidos experimentaba
una recesión de menor envergadura que la Argentina,
su déficit representaba el 4,9% del PBI. Incluso
ese 3% es engañoso, por la privatización
del sistema de seguridad social en los 90-estimulada
por el FMI-. Con ese cambio, el dinero que habría
estado «dentro del presupuesto» quedó
afuera. Si la Argentina no hubiera privatizado,
su presupuesto del 2001 habría arrojado un superávit.
El
economista no ahorró críticas contra el
papel de los Estados Unidos y el
poder de veto que ejerce en el FMI: a veces se
critica al Consejo de Seguridad de la ONU por el poder
de los cinco miembros permanentes, pero se olvida que
en el FMI un solo miembro, EEUU, tiene todo el poder
de veto
El
FMI tampoco ha tenido en cuenta ni las desigualdades
en el reparto de las riquezas que estaba generando ni
la inestabilidad social de sus políticas.
Remarcó
que la Argentina es un país rico en recursos
naturales y humanos. Antes de la crisis, estos recursos,
aún con deficiencias, generaron uno de los PBI
más altos de América Latina.
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