Edición Digital de El Borrador - Junio 2002 - Año 5 - N° 34

 
Editorial

 


 
 

LA PRECISIÓN DE YI

Así la llamó Artigas a su carta o intimación dirigida a Sarratea, en la que le planteó su concepción sobre el federalismo, desconociendo la tutoría centralista de Buenos Aires; reconociendo al pueblo porteño como hermano, pero distanciándose de su gobierno, comenzó el camino de la escisión oriental. El campamento artiguista, que visitó el triunviro porteño, se asentaba junto al río Yi, que le dio el nombre a la misiva del Supremo Protector de los Pueblos Libres.

Ambos protagonistas, seguramente, hablaban de la libertad y del reconocimiento a los derechos del pueblo…, pero sus contenidos se diferenciaban tanto como la realidad y la metáfora…, y así el gobierno del pueblo de Buenos Aires no era reconocido por Artigas y, a su vez, en esta rivera no se le reconocía a Montevideo legitimidad para elegir su conducción, sin olvidar que los porteños se arrogaban una primacía, por el hecho de haber sido el asiento del Virreinato.

A los argentinos de hoy, después de 190 años de aquel episodio, parece que nos afecta un entredicho conceptual similar. Decimos las mismas palabras para indicar cosas diferentes, así cuando se dice globalización unos entienden dominación de los países centrales y otros refieren a la necesaria dependencia de los países, particularmente de los menos desarrollados con respecto a los más desarrollados; cuando se habla de moneda algunos la consideran un símbolo de soberanía y otros sólo ven un mero instrumento de intercambio comercial, y si lleva estampado a San Martín, Washington o Isabel II les da lo mismo; y si hablamos de derechos personales, depende de quién lo pretende ejercer es como unos u otros lo entienden, y así podríamos seguir…

La crisis que vivimos también sirve para justificar o profundizar muchas de todas estas dicotomías, pretendiendo los deudores mayor piedad de los acreedores y si de derechos se trata, seguramente el obligado buscará menospreciar y postergar los reclamos por “los tiempos que vivimos…”

Algo similar nos sucede cuando hablamos de Educación, según quien sea el orador será a quien señalará como principal…, remarcando los derechos de uno y disminuyendo los de los otros…, y como siempre, el hilo se cortará por lo más delgado, en toda situación que se plantee.

Por alguna de estas razones, o por otras que no vienen al caso, la Libertad de Enseñanza es en estos tiempos, particularmente, uno de los principios o derechos que ofrecen diferentes y contradictorias conceptualizaciones.

Algunos consideran que es lo que justifica a los propietarios la apertura de establecimientos educativos, y la consecuente obligación del Estado de financiar estos emprendimientos.

Otros lo refieren a la obligación del Estado a autorizar y financiar los emprendimientos educativos de los particulares, que atienden a niños o a alumnos necesitados o pobres.

Hay quienes pretenden interpretar la Libertad de Enseñanza como el financiamiento que el Estado destina a los padres pobres, para el pago de la educación de sus hijos.

Finalmente también hay quienes refieren este derecho a los padres, en virtud del cual éstos pueden elegir libremente la educación de sus hijos. El reconocimiento del Estado puede incluir el aporte financiero para el pago de los salarios de los docentes.

A nivel nacional la Ley 13.047 y en nuestra provincia las leyes 5501 y 6427 completaron el reconocimiento constitucional a este principio.

A nuestro entender este reconocimiento no responde a otra cuestión que al derecho natural que los padres tienen para brindar y elegir con libertad la educación de sus hijos. Es decir que este derecho se les ha reconocido a los padres.

Quienes soliciten la apertura de establecimientos educativos deberán cumplir determinadas exigencias y precisos requisitos, por tratarse de un servicio público educativo. A estos empresarios les asisten otros derechos, limitados por el de los padres con respecto a la educación de sus hijos.

La obligación del Estado es reconocer este derecho a todos los padres. En este reconocimiento, especialmente en estos tiempos monetaristas, se ha puesto especial énfasis en el aporte financiero, creándose varios destinatarios para este subsidio.

Como lo llevamos dicho algunos creen que son los padres pobres los destinatarios, otros creen que son los propietarios de establecimientos cuyos alumnos son pobres, pero la ley lo dice con una claridad que no admite errores: es exclusivamente para el pago de los salarios de los docentes, diferenciándose en el monto, según la cuota o arancel que perciban los propietarios, desde el 40% y hasta el 100% para los que impartan enseñanza absolutamente gratuita en cualquiera de los niveles educativos.

Los que interpretan que los beneficiarios del aporte estatal son los padres, seguramente terminarán justificando el llamado “cheque educativo” para financiar la demanda educativa, siguiendo al inefable Llach y a los neoliberales de las escuelas charter…!

A esta altura no podemos dejar de lado algo esencial y primordial cuando hablamos de educación: el Proyecto Nacional, porque éste no sólo le dará un sentido común a todos los emprendimientos, sino que en sus contenidos y en su estructura estarán contemplados todos estos actores (el Estado, los padres, los alumnos, los propietarios, los otros agentes educativos) con sus roles funcionalmente definidos.

Y al hablar de Nación, sin duda, definimos objetivos, actores, beneficiarios, instrumentos y estrategias, y entonces estas nuevas precisiones…nos pondrán en claro quienes se encolumnan con el pueblo y sus derechos y quienes, por ser iluminados o progresistas, quedan al desnudo con sus discursos tramposos y objetivos oscuros…., porque más allá de las apariencias….no es lo mismo aserrín que pan rallado…!

Esta claridad popular muchas veces la vemos distorsionada, con una precisa y deliberada metodología, siguiendo aquel principio nazi “miente, miente que algo queda…”y es así como, casi sin darnos cuenta, nos encontramos reconociendo con el silencio o pasivamente estas interpretaciones distorsionadas de la realidad o del derecho, que nos arrebatan la legitimidad de lo que no les conviene…Los medios de comunicación tienen mucho que ver con todo esto.

Que desde los organismos internacionales financieros nos digan que nosotros somos los culpables de todo los que nos pasa, nos molesta pero es obvio que no quieren asumir sus culpas, lo más lamentable es que muchos argentinos asumen ese discurso…al servicio del poder central…que ayer era Buenos Aires….y hoy es el FMI o el Banco Mundial, con sus funcionarios de afuera y sus seguidores de adentro…!

Lo mismo sucede con las interpretaciones y las pautas de ordenamiento y adecuación….si siguen al Banco Mundial y a las recomendaciones de Myrna…, ya no hace falta ninguna precisión…, es en contra nuestro y a favor del centralismo global…no tengamos dudas…!

Hasta la próxima.-

Pedro E. Bayúgar
Secretario General Seccional Santa Fe
Secretario General Adjunto Consejo Directivo Nacional

 
   
 

 

 


 

       


 
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