Tarde
de Domingo
Leer el diario una tarde de domingo no solo ayuda a enterarnos
de lo bueno y de lo malo que ocurre en el mundo, sino que también
es una excusa pra ocupar esas tediosas horas con el análisis de
temas que nos involucran a los docentes. "Se lee cada vez menos
en nuestro país" o "Los jóvenes y el poco gusto por la lectura".
Titulares del diario me recordaron una hermosa tarea: buscar un
cuento que pueda interesarles a alumnos de 17 y 18 años. A mi
lado estaba mi hija adolescente protestando porque debía leer
un cuento, al tiempo que encendía el televisor. La miro y le pregunto
¿Qué es lo que no te agrada? Mm... y un silencio a zapping fue
la respuesta. "Es un buen cuento", le vuelvo a decir "disponete
y leelo". La respuesta fue tomarlo, y de mala gana, con una mano
sosteniendo su cabeza se dispuso a hacerlo.
Este acontecimiento me hizo recordar aquellos libros que en mi
adolescencia nos daban como lectura obligatoria "Leer del Capítulo
I al V y analizar: argumento, tema, personajes principales y secundarios".
Con cuanto disgusto recuerdo a ciertos autores y con cuanto placer
recuerdo aquel cuento, poesía o tema de actualidad que sin tener
relación directa con el programa de estudios, algún docente se
daba esa licencia y nos leía la poesía que siguió presente en
la vida de muchos de nosotros o aquel libro que descubrimos después
de un comentario. Entonces creo en el placer que causa la lectura,
en la magia dormida en cada página, que permite detenerse ante
un adjetivo en su frase o en una pintura de situación. Experiencia
ésta que me indica que el acercamiento al libro es a través de
la pasión que el docente transmite al hablar del mismo.
¿Cómo
puede un alumno imaginar la descripción de un personaje, lugar
o sentimiento si no aprendió a detenerse en ese sombrero azul
que la señora se ponía cada día para salir a caminar y así pasear
a Paco Alberto, su loro, la única compañía que desde hace años
ella tiene? ¿Cómo puede aprender a retener esos nuevos mundos
recién adquiridos y hacerles crecer hasta que formen raíces en
sus vidas.
Encuentro
una sola respuesta: se puede y se debe creer en la lectura. Siempre
habrá otra voz apasionada que nos muestre que leer implica construir
un mundo único, privado e irrepetible. Compromiso al que se vincula
mucha gente que disfruta del silencio en medio de televisores
que se apagan, conversaciones que florecen, papeles que se pintan
y libros que se abren en un espacio que nosotros debemos construir.
Emilia
Cadopi
Profesora de Lengua
Humberto Primo
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Viernes
18 de Octubre de 2002
A
la Escuela Hospitalaria del SADOP:
Hoy
recibí de un alumno que estuvo en Santa Fe esta dulce sorpresa
.
Cuando
lo recibimos con besos y aplausos después de una semana de ausencia
sus ojos eran grandotes y su boca dijo: "Quédense tranquilos que
fui a la escuela, a la Escuela Hospitalaria del SADOP"
¡Qué
alegría para mí, docente de este grado que él se haya sentido
tan bien y tan feliz de poder seguir aprendiendo!!!
La
Mamá de Martín, muy agradecida con sus humildes palabras dijo:
"le mantuvieron la mente ocupada", que bueno sentirse tan contenidos.
A Marcelo la felicito por la valentía, el tesón y la voluntad
de trabajar en una escuela con estas características.
A
SADOP "gracias" por no ocuparse solamente de "lo gremial" sino
de lo solidario y de "el sostén" de esta patria tan castigada.
Mil veces gracias a todos los que hacen que chicos que están sufriendo
puedan seguir aprendiendo, haciendo sus vidas más útiles y entretenidas.
Como parte del SADOP es un orgullo poder contar con este servicio
y que el mismo sea tan eficiente y solidario.
Gracias,
mil gracias.
Adriana
de Putero
Docente 4º B -
Ntra. Sra. del Calvario
Gálvez - Santa Fe
Compañeros
de OSDOP-SADOP
Hace
poco más de un mes, mi esposo fue sometido a una cirugía y actualmente
está bajo tratamiento de rehabilitación. No hubiésemos podido
hacer frente a los trámites (estudios, análisis, elementos de
ortopedia, intervención quirúrgica, etc.), sin el apoyo de nuestra
obra social, que con diligencia y solidaridad asumió todas las
prestaciones, pese a los inconvenientes económicos en que estamos
sumidos.
Es mi ánimo destacar la eficiencia y humanidad demostradas, como
así también agradecer profundamente a la Comisión Directiva del
Sindicato y a cada uno de los compañeros de OSDOP y del Servicio
Complementario.
Son estos actos anónimos los que reflejan que es posible reconstruir
la cultura de las cosas justas, bien hechas, de recuperar la satisfacción
de la tarea cumplida y de valorar el esfuerzo comprometido y responsable.
A esta querida gente de SADOP-OSDOP, vaya mi gratitud y reconocimiento.
María
Mercedes Gómez
Afiliada a SADOP - OSDOP - Serv. Complementario
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