Edición Digital de El Borrador - Diciembre 2002 - Año 5 - N° 38

 

Correo de Lectores

Tarde de Domingo

Leer el diario una tarde de domingo no solo ayuda a enterarnos de lo bueno y de lo malo que ocurre en el mundo, sino que también es una excusa pra ocupar esas tediosas horas con el análisis de temas que nos involucran a los docentes. "Se lee cada vez menos en nuestro país" o "Los jóvenes y el poco gusto por la lectura". Titulares del diario me recordaron una hermosa tarea: buscar un cuento que pueda interesarles a alumnos de 17 y 18 años. A mi lado estaba mi hija adolescente protestando porque debía leer un cuento, al tiempo que encendía el televisor. La miro y le pregunto ¿Qué es lo que no te agrada? Mm... y un silencio a zapping fue la respuesta. "Es un buen cuento", le vuelvo a decir "disponete y leelo". La respuesta fue tomarlo, y de mala gana, con una mano sosteniendo su cabeza se dispuso a hacerlo.

Este acontecimiento me hizo recordar aquellos libros que en mi adolescencia nos daban como lectura obligatoria "Leer del Capítulo I al V y analizar: argumento, tema, personajes principales y secundarios". Con cuanto disgusto recuerdo a ciertos autores y con cuanto placer recuerdo aquel cuento, poesía o tema de actualidad que sin tener relación directa con el programa de estudios, algún docente se daba esa licencia y nos leía la poesía que siguió presente en la vida de muchos de nosotros o aquel libro que descubrimos después de un comentario. Entonces creo en el placer que causa la lectura, en la magia dormida en cada página, que permite detenerse ante un adjetivo en su frase o en una pintura de situación. Experiencia ésta que me indica que el acercamiento al libro es a través de la pasión que el docente transmite al hablar del mismo.

¿Cómo puede un alumno imaginar la descripción de un personaje, lugar o sentimiento si no aprendió a detenerse en ese sombrero azul que la señora se ponía cada día para salir a caminar y así pasear a Paco Alberto, su loro, la única compañía que desde hace años ella tiene? ¿Cómo puede aprender a retener esos nuevos mundos recién adquiridos y hacerles crecer hasta que formen raíces en sus vidas.

Encuentro una sola respuesta: se puede y se debe creer en la lectura. Siempre habrá otra voz apasionada que nos muestre que leer implica construir un mundo único, privado e irrepetible. Compromiso al que se vincula mucha gente que disfruta del silencio en medio de televisores que se apagan, conversaciones que florecen, papeles que se pintan y libros que se abren en un espacio que nosotros debemos construir.

Emilia Cadopi
Profesora de Lengua
Humberto Primo


 

Viernes 18 de Octubre de 2002

A la Escuela Hospitalaria del SADOP:

Hoy recibí de un alumno que estuvo en Santa Fe esta dulce sorpresa .

Cuando lo recibimos con besos y aplausos después de una semana de ausencia sus ojos eran grandotes y su boca dijo: "Quédense tranquilos que fui a la escuela, a la Escuela Hospitalaria del SADOP"

¡Qué alegría para mí, docente de este grado que él se haya sentido tan bien y tan feliz de poder seguir aprendiendo!!!

La Mamá de Martín, muy agradecida con sus humildes palabras dijo: "le mantuvieron la mente ocupada", que bueno sentirse tan contenidos. A Marcelo la felicito por la valentía, el tesón y la voluntad de trabajar en una escuela con estas características.

A SADOP "gracias" por no ocuparse solamente de "lo gremial" sino de lo solidario y de "el sostén" de esta patria tan castigada.

Mil veces gracias a todos los que hacen que chicos que están sufriendo puedan seguir aprendiendo, haciendo sus vidas más útiles y entretenidas. Como parte del SADOP es un orgullo poder contar con este servicio y que el mismo sea tan eficiente y solidario.

Gracias, mil gracias.

Adriana de Putero
Docente 4º B -
Ntra. Sra. del Calvario
Gálvez - Santa Fe


Compañeros de OSDOP-SADOP

Hace poco más de un mes, mi esposo fue sometido a una cirugía y actualmente está bajo tratamiento de rehabilitación. No hubiésemos podido hacer frente a los trámites (estudios, análisis, elementos de ortopedia, intervención quirúrgica, etc.), sin el apoyo de nuestra obra social, que con diligencia y solidaridad asumió todas las prestaciones, pese a los inconvenientes económicos en que estamos sumidos.
Es mi ánimo destacar la eficiencia y humanidad demostradas, como así también agradecer profundamente a la Comisión Directiva del Sindicato y a cada uno de los compañeros de OSDOP y del Servicio Complementario.
Son estos actos anónimos los que reflejan que es posible reconstruir la cultura de las cosas justas, bien hechas, de recuperar la satisfacción de la tarea cumplida y de valorar el esfuerzo comprometido y responsable.
A esta querida gente de SADOP-OSDOP, vaya mi gratitud y reconocimiento.

María Mercedes Gómez
Afiliada a SADOP - OSDOP - Serv. Complementario

 

© 2002 Todos los derechos reservados.
Santa Fe Planet - Internet & Marketing