|
Parece
indiscutible que en la Argentina hay nuevos vien- tos, patagónicos,
setentistas, progresistas, sin tinturas ni colágeno, sin rituales
ni conocidos menemistas...., nuevos...!
Dicen
que querer creer, ya es creer un poco..., quizá querer esperar sea
también tener algo de esperanza..., o tal vez la esperanza sea la
virtud de creer y esperar cuando nada racional lo justifica o sustenta...,
quizá porque la desilusión nos agotó en el pasado, y para el tiempo
que se viene o nos queda ponemos los sueños..., sin muchas explicaciones
ni detalles..., mientras vamos sobreviviendo.
Para
esta emocional decisión de creer y esperar aportan mucho condimento
los medios de comunicación; así consumimos a-críticamente todo su
mensaje subliminal, absorbiéndolo indefensos, como cansados de tanto
esperar e injustificadamente confiados...!
Lo
cierto es que hoy, en estos tiempos, invadió al país una “sensación”
de ilusión o de virtuosa esperanza, que acompaña al Presidente,
como un áurea o alo popular, como su escolta.
Mientras Kirchner avanzó sobre los objetivos estratégicos que se
propuso (Fuerzas Armadas, Policía, Corte Suprema, Pami, Mercosur,
FMI, Sistema educativo, etc.), dejando signos personalísimos en
cada acción, la gente (el pueblo) sigue esperando las soluciones
para sus problemas cotidianos, pequeños o simples, pero que siguen
cantando el presente todos los días.
En materia de política educativa, vale apuntarlo, designó a un reconocido
investigador del tema como Ministro, compensando su cuño ideológico
“de izquierda”, con la del Secretario del Consejo Federal de Cultura
y Educación, que proviene y representa al Consudec y, por ende,
a la Iglesia Católica. Apuntaló a las provincias más comprometidas
con el auxilio del Banco Mundial, requiriendo el compromiso de todos
para contar con 180 días de clase, con los sueldos pagados, y con
los “deberes” al día...; sin los cambios anhelados, necesarios y
convenientes pero..., con las escuelas abiertas y con docentes y
alumnos en las aulas...
A
Santa Fe llegó con la promesa de pagar las deudas de sus antecesores,
sin superar ni emular el enorme gesto solidario de los argentinos
de todos los pueblos y ciudades que, escandalizados y sensibilizados
por las imágenes televisivas, respondieron con ruborosa generosidad.
En
materia política siguió a Marechal, el que nos enseñó que del
laberinto se sale por arriba, saltando por encima de la interna
Menenm-Duhalde y dejando a un lado al PJ como su instrumento de
acción política para las sucesivas elecciones provinciales, lo que
no es del todo novedoso (Menem lo hizo...), pero que también trajo
alivio a los que tampoco quieren jugar en esa interna. Como símbolo
de la vieja política, de la que no puede negar su origen, le habló
al pueblo el día de su asunción, obviando mencionar claramente los
compromisos internacionales que tenemos, los límites a nuestros
sueños y todo aquello que no podremos eludir..., tal vez para no
matar la ilusión...!
Nuestra
salud mereció un párrafo en el discurso inaugural, y con sinuosa
precisión nos anunció el establecimiento de un Sistema Nacional
de Salud, que partiendo de los Hospitales públicos, incluya a todos
los agentes o instituciones de salud, como las Obras Sociales y
Prepagos. Hasta aquí no nos dijo nada nuevo, pero sí confirmó que
la receta del Banco Mundial no será desoída, por lo que es de esperar
que este sistema evolucione rápidamente hacia un seguro, lo cual
dista mucho de nuestro sueño sobre un sistema solidario de salud,
porque los seguros cubren (atienden) los siniestros, que si bien
no distinguen bolsillos al momento de ocurrir, sí diferencian perfectamente
al momento de establecer los montos con que indemnizarán (atenderán)
al siniestrado (enfermo), dependiendo ahora sí del bolsillo del
interesado.
|
 |
Mientras
algunos militares se seguían quejando y Nazareno decidía su renuncia,
los santafesinos nos debíamos reponer de la “emergencia hídrica”
(neologismo estúpido que inventaron para eludir la verdad: nos inundamos.....,
otra vez...!). Algunos volvieron a sus casas, otros fueron reubicados
en asentamientos especiales, pero todos dejaron las escuelas...para
que pudiéramos volver a las escuelas...
Como
presumíamos y quisimos evitar, los más perjudicados son los que
peor trató la inundación...y ahora “tienen clase” en aulas prestadas,
90 minutos por día..., pero con la mochila que les entregó la Unicef...!
Mientras
la campaña electoral va definiendo los candidatos y éstos buscan
su lugar “bajo las sábanas-boletas”, nosotros, el pueblo, seguimos
esperando la solución soñada para nuestro problema de cada hora,
de cada día,...o de siempre...!
La
inundación, pese al barro, la miseria y la oscuridad, nos señaló
claramente de quiénes podemos nosotros esperar algo: del pueblo
y sus organizaciones.
El
gobierno, los medios de comunicación, las fuerzas del orden, todos,
absolutamente todos llegaron después que el agua...cuando ya el
daño era irremediable e inevitable, a pesar de que pudieron y debieron
evitarlo o minimizarlo..., aunque ellos también se inundaron aún
antes que la mayoría de los santafesinos, a pesar de que supuestamente
lo sabían..., a pesar de todo..., llegaron después que aquel vecino,
de aquel amigo, o de ese desconocido que justo nos ayudó...
Y
qué decir del enorme gesto de todos los argentinos que nos enviaron
su ayuda o que rápidamente se organizaron para ayudarnos...
A
todos éstos aún no les hemos dicho Gracias...!, como corresponde
y como se merecen....
Quizá
la alegría del resultado electoral, o quizá la deserción de Menen,
logró este gesto tan humano, esta gesta solidaria para con Santa
Fe...!
Deberíamos aprovechar esta “buena onda” para devolverle a Santa
Fe, a todos nuestros niños y a todo el país, un sistema educativo
en serio, para que tengamos una Educación que nos una y sostenga
a todos como Nación.
Desde
el SADOP aportamos nuestra experiencia de atender a niños en situación
de crisis, a través de la Escuela de Servicio Hospitalario y Domiciliario,
proponiendo una metodología que respetara al niño, al docente, y
que brindara equidad en medio de tanta iniquidad...., pero lamentablemente
Unicef (que aquí sustituyó a la Unesco) entendió y auspició que
el sistema educativo funcionara de alguna (cualquier) manera, entendiendo
que lo principal era que funcionara...., cuando lo esencial es que
el sistema educativo eduque..., para lo cual imprescindiblemente
se debe respetar a sus actores...!
Lamentablemente
funcionamos como funcionamos...y cada cual sigue con su problema
a cuestas...sin que sepamos los argentinos...qué nos espera...!
Hasta
la próxima.-
Pedro
E. Bayúgar
Secretario General Seccional Santa Fe
Secretario Adjunto Consejo Directivo Nacional
|