Edición Digital de El Borrador -Julio 2004 - Año 7 - N° 46
OSDOP
Educación
Escuela Hospitalaria


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Index Site

Escuela Hospitalaria

Una experiencia para compartir

Carlitos, 6 años, enormes ojos negros y mirada a veces curiosa y chispeante, otras triste. Su saludo: una sonrisa amplia y un abrazo que valen más que todas las palabras...
Desde hacía cuatro años, y hasta mi llegada, había permanecido allí, en su cama de hospital debido a múltiples problemas orgánicos y miopatías congénitas, traqueotom izado, y con asistencia respiratoria permanente.
Acostumbrado a «mandar» a todos, estableciendo él lo que quería o no. Pidiendo a cada persona que se le acercaba un regalo con voz enojada y demandante. Ese era el precio para poder realizarle las numerosas prácticas y tratamientos propios de sus afecciones.
Un día, la escuela llega hasta su cama hospitalaria, y Carlitos, quien en su corta vida nunca había podido sentir el valor del encuentro con la comunidad, el valor de vivir la cotidia-neidad de la familia, -como primer lugar de aprendizaje para su proyección social-, el valor de compartir juegos con sus pares.... o peleas con sus nueve hermanos, se encuentra con que el acto educativo, inaugura en él un espacio, un mundo, que trasciende las paredes del hospital.
Cada clase, un desafío. Exigía muchísima paciencia, respetando su tiempo para aprender, su estado de salud según las prácticas médicas que se le hubieran realizado. Sus períodos de atención eran sol o instantes que se diluían con una gran facilidad. Su lenguaje, escaso, donde prevalecían los gestos y sonidos guturales. Berrinches y caprichos que interferían las propuestas que se pretendían abordar. Elementos y materiales que volaban por el aire ante el intento de establecer límites. Mis expectativas me llevaban a re-pensar una y otra vez la tarea; a indagarme «qué hago con Carlitos» o «No puedo, no sé como...», «No es un nene de primer año». Y ahí estuvieron los aportes de la Educación especial y la Psicología, orientándome y alentándome a continuar, a pesar de ..., que creyera...que era posible...Esto dio lugar a que desde el trabajo interdisciplinario, pudiera resignificar mi práctica e ir construyendo nuevas estrategias de acción.

Estaba frente a una situación pedagógica que me obligaba a revisar mi equipaje del «saber adquirido», rescatando lo que creía más útil, aplicándolo; volver sobre mis pasos, experimentar, modificar y empezar una vez más.
La premisa era ofrecer un espacio donde el alumno estableciera relaciones afectivas fuera del ámbito hospitalario, que adquiriera conocimientos significativos y pautas de comportamiento.

¿Cómo hacer que Carlitos «aprendiera a aprender»? Sin dudas era necesario que desarrollara la capacidad de observar, explorar y descubrir qué había más allá de los muros del hospital.
De modo tal que «aprender» fuese para él «aprender a relacionarse con otros» que no fueran enfermeras, médicos, mucamas.
Pero las cosas, hoy han cambiado. Este año comenzamos las clases en su domicilio.
La transformación que ha experimentado es tal, que es como estar ante otro niño. Comprensivo, compañero de sus hermanos, que comparte todo lo que tiene con una dulzura que conmueve, ya sea repartiendo una galletita o una tacita de «cocido».

Carlitos ahora siente que vive con un sentido, el de reconocerse como parte de una familia, como alumno de una escuela, como miembro de una sociedad.
Tiene 7 años y participa con alegría de las clases. Aprende lentamente a escribir las letras de su nombre, de las cosas que lo rodean, de los seres que quiere... a descubrir los números... a contar.

Aprende a escuchar un cuento y sonreír, demostrando así que es posible que el conocimiento trascienda las paredes de un aula convencional y se manifieste en la habitación del domicilio de un alumno; bastando solamente que en un mismo tiempo y espacio, se encuentren un docente, un alumno y las ganas de «saber», tal como lo reflejan estas palabras de Carlitos: »Esta es mi pieza y es mi escuela.»

Docente de la Esc.Nª 1310
De «Servicio Hospitalario y Domiciliario»
De SADOP.



© 02 - 03 - 04 Todos los derechos reservados.
Santa Fe Planet - Internet & Marketing