ESCUELA
HOSPITALARIA Nº 1310
Entre
paro y paro comenzamos las clases.
Iniciamos
el ciclo lectivo 2005, con entrevistas a los directores
de los hospitales públicos, con quienes, como cada
año, definimos pautas de trabajo a la luz de las
necesidades de nuestra escuela y en el marco de la situación
institucional por la que atraviesan estos efectores de salud.
Relevamos un número elevado de alumnos internados,
con quienes se inició la tarea pedagógica.
En relación al Servicio Domiciliario, los alumnos
inscriptos provienen tanto de nuestra matrícula correspondiente
al 2004, es decir aquellos que no han podido reintegrarse
a su escuela de origen, como también registramos
el ingreso de alumnos nuevos y un número significativo
de entrevistas de admisión a realizarse durante la
presente semana.
Esta matrícula inicial, corresponde a niños
provenientes de escuelas públicas y privadas, y en
un alto porcentaje, habitantes de barrios periféricos.
Observamos en relación a las variables de diagnóstico
y permanencia, la recurrencia de los indicadores analizados
en el informe 2004, cuyos diagnósticos muestran una
prevalencia de enfermedades inmunológicas y oncológicas,
como así también traumatismos múltiples
causados por accidentes del hogar y de la vía pública.
Formulamos para el presente año, nuevos criterios
de trabajo centrados en un fuerte impulso a los aspectos
estrictamente pedagógicos de la formación
docente, que se vea reflejado mediante el impacto en la
relación docente-alumno.
Para esto es necesario, continuar la construcción
y revisión permanente del P.C.I. en tanto es el componente
fundamental del P.E.I., expresión de las líneas
directrices y las convicciones que la Institución
sostiene en relación con los procesos educativos.
La planificación es un proceso permanente, móvil,
por estar condicionado por los cambios sociales, culturales,
económicos, políticos, etc. El currículum
describe la concreción de las funciones de la escuela
y el modo de concebirlas según el paradigma que impere
en un momento histórico determinado.
Para poder analizar el currículum, no solo como diseño,
sino como práctica, hoy más que nunca es necesario
concebirlo en su dimensión social, desterrar el mito
de la neutralidad de los saberes, develar su ideología
implícita para recuperar su posibilidad transformadora.