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Equitativo

El Presupuesto Educativo debería ser el reflejo económico del reconocimiento al derecho de enseñar y aprender, constitucionalmente reconocido y respaldado por el unánime consenso social de la provincia y, podríamos decir sin extralimitarnos, que es de todo el mundo.
El Presupuesto educativo de Santa Fe, como en muchas otras provincias, conlleva una destacada dedicación al salario de los docentes, por lo que atender o no los requerimientos salariales docentes tiene una significación inmediata en dicha norma provincial.
Mantener un presupuesto educativo sin variantes desde la década del 90, es la primera condición para renunciar a cualquier administración educativa seria. Esto es lo que sucede, a valores constantes, con el presupuesto de la enseñanza privada de la provincia...!
Este congelamiento presupuestario, desatendiendo específicamente el crecimiento vegetativo del sistema, frente a la transformación educativa, frente a los padres, frente a los alumnos, frente a la sociedad toda, es un verdadero mentís, que no admite justificaciones ni interpretaciones.
El compromiso del Estado para con la enseñanza privada es: sostenerla (financiarla, o solventarla económicamente) y controlarla… del debido control hemos hablado reiteradamente, y seguimos sosteniendo que es deficiente.
El financiamiento de la enseñanza privada es otra falta del Estado provincial, que a diferencia del sector estatal, compromete el trabajo y la dignidad de los docentes. En efecto, cuando en el sector estatal no hay presupuesto no se producen nombramientos y lo que se produce es la carencia del servicio. En las escuelas privadas, por el contrario y para que no haya carencia en el servicio, se producen los nombramientos con la ilusoria esperanza de que dichos cargos docentes «algún día» tendrán el correspondiente financiamiento, o aporte estatal.
En el sistema provincial de enseñanza privada hay más de 5000 docentes (personas de carne y hueso) que se desempeñan en aproximadamente 1700 cargos y más de 20.000 horas cátedra, y que aún esperan su financiamiento… estos docentes sostienen la llamada transformación educativa de la Ley Federal de Educación. Esto fue promovido por el mismo estado, que autorizó divisiones, escuelas o cargos, sin la garantía presupuestaria ni el debido control de la solvencia económica de los empleadores.

El resultado es obvio: los docentes, en la gran mayoría de los casos, reciben un «pagadios» en lugar de salario…
En el presente año, a pesar de los discursos y de las promesas, tampoco habrá mayor presupuesto para las escuelas privadas…
Tampoco habrá mayor control del Estado para con la situación de los docentes que «voluntarean» en esos cargos, sin aportes para la obra social, y en muchos casos tampoco para la Caja de Jubilaciones…, que tienden y enseñan a cientos de miles de alumnos...!
Y… ni al Ministerio ni a nadie le importa…., total, sucede en las escuelas privadas…, y la Justicia social puede esperar…
Blanqueo salarial.
El Estado, el nacional y el provincial, parece que aún no asume que fue el promotor del pago del salario «en negro» o sin aportes, como les gusta decir a los actuales funcionarios.
Parece que no quiere darse cuenta que esos pagos desfinanciaron la seguridad social y comprometieron seriamente el futuro de los jubilados y pensionados.
Tampoco parece que quiere asumir la responsabilidad que le cabe, frente al desfinanciamiento que los sueldos en negro producen, ante la salud o los sistemas solidarios de salud de los docentes.
Pero a la injusticia que conlleva un salario en negro, debemos agregarle el agravio laboral que implica un básico ínfimo, que no alcanza ni al 25% del sueldo neto que percibe el docente.
El gobernador, en campaña, se comprometió a restablecer la justicia en este aspecto. El gobierno todo debería trabajar y concretar este compromiso, que es también el anhelo y el derecho de todos los docentes.
El proyecto de Ley que avanza en la Legislatura provincial «promete» un blanqueo salarial, sin plazos, sin obligaciones para la Provincia y sin bonificaciones de ningún tipo.
En el salario docente no contemplar la inclusión en el básico de todas las sumas que componen su sueldo, sin bonificar lo remunerativo, es como blanquear sepulcros, es un acto de hipocresía y demagogia que sigue destruyendo la carrera docente, profundiza la injusticia presupuestaria y renuncia definitivamente a concretar un sistema educativo que haga realidad el derecho de enseñar y aprender…!

¿A esto lo considerarán equitativo...?

Hasta la próxima.-