Edición Digital de El Borrador - Agosto 2001 - Año 4 - N°24
Editorial  
AJUSTE, PIQUETE ¿ Y DESPUÉS?

El gobierno nacional, haciendo gala de una originalidad inimaginable, nos ha anunciado un nuevo ajuste en los salarios de los trabajadores, activos y pasivos, esta vez con la excusa del llamado déficit cero, que en castellano se diría no tener déficit.

De la originalidad de estos gobernantes parece que no merece que hablemos, simplemente recordemos que desde que asumieron, con distintas excusas, de todas las medidas que tomaron ninguna fue para beneficio de los trabajadores.

No ocasionar o no tener déficit es lo que pretendemos todos los argentinos en nuestras economías particulares o familiares; pero de ahí a justificar por este noble propósito que no le demos de comer a nuestros hijos, o que le brindemos la mitad de los medicamentos que necesitan o que los enviemos sólo medio año a la escuela o que sólo los vistamos de la cintura para abajo, no parece ni lógico ni prudente, mucho menos aún si, como observamos en los funcionarios, el recorte sólo pasa por los menos poderosos, mientras los funcionarios, los financistas y los que “nos viven” con este modelo, no se reducen en nada ni sus ganancias, ni sus gastos, ni los intereses, ni sus ambiciones.

Recortar el salario de trabajadores y jubilados que perciben tan sólo $300, cuando el costo de la canasta familiar de emergencia (la que contempla sólo una comida diaria) supera largamente los $1.000, es proclamarse necio, de corazón pétreo y de aviesas intenciones.

Pretender darle supremacía al derecho de tránsito sobre el derecho de trabajar y alimentar la familia, y con la excusa de garantizar la libre circulación de rutas y caminos, justificar la represión violenta de ciudadanos muertos de hambre, es propio de ineptos y sanguinarios, que no merecen conducir ni un kiosco.

¿Quién puede tener vocación de piquetero en la argentina?, absolutamente nadie, los que asumen dicha conducta lo hacen porque no tienen otra salida, no encuentran otra alternativa, o no pueden hacer valer sus derechos esenciales de otra manera.-

Y frente a este panorama, qué se dice en las escuelas privadas?, sólo escuchamos una enérgica queja de nuestros empleadores porque les aumentaron las contribuciones patronales. Claro, no quieren hacerse cargo de la seguridad social de sus empleados, y no ven más allá de sus propios intereses...,del hambre de los pobres, de las necesidades de los trabajadores, de la angustia de todo un pueblo por esta encerrona financiera..., que se preocupen otros!

De la misma manera que con ajustes no vamos a ningún lado, con piquetes y represión, seguramente que tampoco.

Urge que esta democracia se haga cargo y atienda a los más necesitados, a los más débiles; las acciones individuales ya no alcanzan.

La dirigencia política y social, (la que tenemos, otra no hay) debe impostergablemente dejar de lado toda otra cuestión y debe abocarse a consensuar una salida de esta situación, camino que los piqueteros no deben bloquear y que los actores de la producción y del trabajo tienen que transitar imbuidos del compromiso de estar trabajando y haciendo para los más débiles y necesitados. La unidad se construye (no se decreta) aún con los que piensan diferente. Nuestra única convicción tiene que tener por norte esta salida de emergencia, con urgencia.

Ningún ministro es imprescindible y nuestra situación internacional está peor que nunca, si hasta “los mercados” reclaman el gesto de los políticos que garantice la continuidad de un proyecto. El proyecto de Cavallo no lo votó nadie ni nadie lo quiere, por esto ningún dirigente, ni argentino bien nacido, puede apoyar este plan que pretende convertir nuestro salario en mera limosna, y al pueblo “muerto de hambre” que protesta lo califica de banda de delincuentes…

Si la democracia no se hace cargo de los pobres, necesitados y excluidos, si la dirigencia nacional no se une y nos convoca a todos a la unidad solidaria, si el gobierno no asume esta unánime voz del pueblo…nuestros días venideros tendrán sólo un parecido con el tango y un pésimo destino: ajuste, piquete y después?…¡paredón!, que es violencia, enfrentamiento y desesperanza.

Pedro Bayúgar
Secretario General SADOP Santa Fe
Secretario Adjunto del Consejo Directivo Nacional


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