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El gobierno
nacional, haciendo gala de una originalidad inimaginable, nos ha
anunciado un nuevo ajuste en los salarios de los trabajadores, activos
y pasivos, esta vez con la excusa del llamado déficit cero,
que en castellano se diría no tener déficit.
De la originalidad
de estos gobernantes parece que no merece que hablemos, simplemente
recordemos que desde que asumieron, con distintas excusas, de todas
las medidas que tomaron ninguna fue para beneficio de los trabajadores.
No ocasionar
o no tener déficit es lo que pretendemos todos los argentinos
en nuestras economías particulares o familiares; pero de
ahí a justificar por este noble propósito que no le
demos de comer a nuestros hijos, o que le brindemos la mitad de
los medicamentos que necesitan o que los enviemos sólo medio
año a la escuela o que sólo los vistamos de la cintura
para abajo, no parece ni lógico ni prudente, mucho menos
aún si, como observamos en los funcionarios, el recorte sólo
pasa por los menos poderosos, mientras los funcionarios, los financistas
y los que nos viven con este modelo, no se reducen en
nada ni sus ganancias, ni sus gastos, ni los intereses, ni sus ambiciones.
Recortar el
salario de trabajadores y jubilados que perciben tan sólo
$300, cuando el costo de la canasta familiar de emergencia (la que
contempla sólo una comida diaria) supera largamente los $1.000,
es proclamarse necio, de corazón pétreo y de aviesas
intenciones.
Pretender darle
supremacía al derecho de tránsito sobre el derecho
de trabajar y alimentar la familia, y con la excusa de garantizar
la libre circulación de rutas y caminos, justificar la represión
violenta de ciudadanos muertos de hambre, es propio de ineptos y
sanguinarios, que no merecen conducir ni un kiosco.
¿Quién
puede tener vocación de piquetero en la argentina?, absolutamente
nadie, los que asumen dicha conducta lo hacen porque no tienen otra
salida, no encuentran otra alternativa, o no pueden hacer valer
sus derechos esenciales de otra manera.-
Y frente a
este panorama, qué se dice en las escuelas privadas?, sólo
escuchamos una enérgica queja de nuestros empleadores porque
les aumentaron las contribuciones patronales. Claro, no quieren
hacerse cargo de la seguridad social de sus empleados, y no ven
más allá de sus propios intereses...,del hambre de
los pobres, de las necesidades de los trabajadores, de la angustia
de todo un pueblo por esta encerrona financiera..., que se preocupen
otros!
De la misma
manera que con ajustes no vamos a ningún lado, con piquetes
y represión, seguramente que tampoco.
Urge que esta
democracia se haga cargo y atienda a los más necesitados,
a los más débiles; las acciones individuales ya no
alcanzan.
La dirigencia
política y social, (la que tenemos, otra no hay) debe impostergablemente
dejar de lado toda otra cuestión y debe abocarse a consensuar
una salida de esta situación, camino que los piqueteros no
deben bloquear y que los actores de la producción y del trabajo
tienen que transitar imbuidos del compromiso de estar trabajando
y haciendo para los más débiles y necesitados. La
unidad se construye (no se decreta) aún con los que piensan
diferente. Nuestra única convicción tiene que tener
por norte esta salida de emergencia, con urgencia.
Ningún
ministro es imprescindible y nuestra situación internacional
está peor que nunca, si hasta los mercados reclaman
el gesto de los políticos que garantice la continuidad de
un proyecto. El proyecto de Cavallo no lo votó nadie ni nadie
lo quiere, por esto ningún dirigente, ni argentino bien nacido,
puede apoyar este plan que pretende convertir nuestro salario en
mera limosna, y al pueblo muerto de hambre que protesta
lo califica de banda de delincuentes
Si la democracia
no se hace cargo de los pobres, necesitados y excluidos, si la dirigencia
nacional no se une y nos convoca a todos a la unidad solidaria,
si el gobierno no asume esta unánime voz del pueblo
nuestros
días venideros tendrán sólo un parecido con
el tango y un pésimo destino: ajuste, piquete y después?
¡paredón!,
que es violencia, enfrentamiento y desesperanza.
Pedro
Bayúgar
Secretario General SADOP Santa Fe
Secretario Adjunto del Consejo Directivo Nacional
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